Ácido Hialurónico y Bótox

botox

Bótox y ácido hialurónico, las dos armas infalibles contra el envejecimiento facial sin cirugía

  |   Medicina Estética Barcelona   |   No hay comentarios

Todos hemos escuchado hablar del bótox y del ácido hialurónico alguna vez, algunos ya lo hemos probado todo y muchos otros aún siguen sin saber realmente cómo funciona cada uno, pero a todos nos pica la curiosidad por saber realmente qué función tienen a la hora de combatir los signos del envejecimiento.

Para entender bien cómo actúa cada producto en nuestra cara, primero de todo debemos saber dónde y por qué se infiltra un producto u otro en una determinada zona.

El bótox

La toxina botulínica o más comúnmente conocido como bótox, es uno de los grandes avances en el mundo de la medicina estética desde que fue descubierto en los años 70. Este maravilloso producto lo que hace es relajar la musculatura donde se infiltra, de modo que al aplicarlo directamente sobre una fibra muscular vamos a conseguir que ese músculo se relaje y como consecuencia la piel adyacente a éste se vea más firme y lisa y por lo tanto sin arrugas.

El Ácido hialurónico

Otro de los grandes descubrimientos de estos últimos años con la finalidad de rejuvenecimiento facial es el ácido hialurónico. El ácido hialurónico es una molécula que nosotros tenemos por todo nuestro organismo cuya propiedad principal es la de captar agua, de ahí viene su aplicación en el mundo de la medicina estética. Gracias a esta característica el ácido hialurónico se puede utilizar o bien como relleno dérmico para restaurar volúmenes que se han perdido o simplemente potenciar los existente o bien para hidratar nuestra piel mediante una mesoterapia facial.

Conseguir una finalidad u otra dependerá de la densidad y características del ácido hialurónico que nosotros infiltremos.

Si nosotros analizamos un rostro y lo dividimos en 3, observamos que tendremos un tercio superior, uno medio y otro inferior.

El tercio superior será el que nos lleva desde la parte más superior de la cara hasta la parte inferior de los ojos, el tercio medio abarcará la zona de nariz y pómulos y finalmente el tercio inferior estará compuesto por la boca y línea mandibular.

A la hora de estudiar el envejecimiento, hay que examinar correctamente los tres tercios en los que hemos dividido la cara.

Examinando la cara

  • Si consideramos el tercio superior, veremos que los signos de envejecimiento vienen dados por una serie de arrugas que se distribuyen del siguiente modo: Una serie de arrugas horizontales que ocupan la zona de la frente, unas arrugas verticales que estarán en la zona del entrecejo y unas arrugas que emergerán desde el canto externo de los ojos que serán las conocidas patas de gallo.

 

Para eliminar y suavizar las arrugas de esta zona, nos vamos a proveer de las propiedades del bótox, si dedicamos unos segundos a ver el por qué se producen estas arrugas veremos que se deben al movimiento de los músculos del tercio superior de nuestra cara; por ello la forma para actuar en esta zona es con bótox ya que las arrugas que aparecen aquí se deben a la acción del músculo adyacente y lo que debemos de hacer es relajarlo para así atenuar la arruga que forma su movimiento.

 

  • Al analizar el tercio medio del rostro vemos que los pómulos son las estructuras que nos sirven de “pilares” en la cara. A medida que pasan los años los pómulos van menguado y poco a poco se van formando unas arrugas que van desde la nariz hasta la comisura de la boca, estas arrugas son las conocidas como surco nasogenianos o Estos signos de envejecimiento están formados como hemos dicho por una pérdida de volumen de las estructuras internas, así que para combatir estos signos nos abasteceremos del ácido hialurónico ya sea o bien reafirmando los pómulos o simplemente corrigiendo los surcos nasogenianos.

 

  • Por último, tenemos el tercio inferior, donde en función de la edad y de la calidad de la piel se van a observar una serie de evidencias del paso del tiempo. En primer lugar el volumen de los labios con los años va disminuyendo y a veces con una simple rehidratación de éstos a base de ácido hialurónico es suficiente para volver a lucir unos labios carnosos. Otro de los signos que suelen causar mella son las arrugas de marioneta que son las que nacen desde la comisura de los labios hacia abajo, estas arrugas se deben a una pérdida de volumen de esta zona con lo cual la forma de tratarlas sería a base de un relleno específico para esta zona.

 

No es de extrañar que el ácido hialurónico sea uno de los tratamientos más demandados en medicina estética ya que si tenemos en cuenta que al nacer más del 70% de nuestro cuerpo es agua y que con el paso de los años este 70% disminuye hasta un 60% es lógico que para el rejuvenecimiento se emplee una sustancia cuya función primordial es la de captar agua.

Bótox y ácido hialurónico, las dos armas infalibles contra el envejecimiento facial sin cirugía
5 (100%) 15 votes

No hay comentarios

Escribe tu comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.